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Uno de los elementos de mayor significación en la conducción política del Estado en el siglo XXI, está asociada a la capacidad del manejo de información para establecer los escenarios futuros en los cuales surgen posibles amenazas, riesgos y oportunidades y, de esa manera, aportar a un proceso de toma de decisiones complejo y sometido a la influencia de múltiples intereses correspondientes a distintos actores estatales y no estatales.
La contundencia de esta aproximación permite visualizar una variedad de problemas vinculados a la gestión democrática de los conductores políticos en una perspectiva concreta y específica. Sin duda, ello planeta desafíos transversales cuyo análisis y estudio compete a los distintos niveles del Gobierno y del Estado, donde la participación privada, bajo distintos esquemas, tiende a aumentar.
Para los países de América Latina, el siglo XXI plantea desafíos en, al menos, dos dimensiones: la primera asociada a las cuestiones no resueltas, como es el caso de las propuestas ideológicas, el desarrollo económico-social y la consolidación democráticainstitucional; la segunda, vinculada a las exigencias de la globalización, donde aspectos como competitividad, productividad, tecnología y su vinculación con los aspectos de gestión gubernamental, producción industrial con valor agregado y capacidad de inserción internacional, constituyen problemáticas que desafían el concepto de sectorización con el cual suele trabajar la administración gubernamental, toda vez que el carácter interdisciplinario e intersectorial –interagencial en la nomenclatura estadounidense- de parte importante de estos problemas, obliga a una reconceptualización en lo que se refiere al diseño de políticas y a las metodologías utilizadas en los procesos decisionales. En esta perspectiva, el surgimiento y consolidación de nuevas aproximaciones teóricoprácticas, como es el caso de las políticas públicas1, posibilita el acceso a metodologías y técnicas para el diagnóstico, análisis, diseño, implementación y evaluación de acciones concretas bajo criterios de interacción transversal y con adecuados mecanismos de flexibilidad y adaptabilidad. En un sentido más amplio, el proceso de globalización genera un aumento considerable de la incertidumbre y con ello un incremento de las exigencias de mayor eficiencia a partir de procesos decisionales integradores de distintas capacidades y recursos. La capacidad asociada al diseño de escenarios futuros en términos de identificar riesgos, amenazas y oportunidades bajo criterios de una visión estratégica, sumado al recurso de la información adecuadamente procesada, constituyen elementos significativos en la gestión política de las democracias emergentes. La calidad de país emergente, supone condiciones y características políticas, económicas y sociales determinantes para el logro de una adecuada inserción internacional y para el logro de los objetivos nacionales. La existencia de un sistema de inteligencia en el nivel estatal que integre los distintos organismos que cada país posee y establezca una diferenciación nítida entre los distintos niveles en los cuales la inteligencia se puede desarrollar constituye una necesidad ineludible, cuyos límites está asociado a los requerimientos del régimen democrático y, en especial, a la presencia de efectivos controles y regulación. En este contexto, cada Estado ha enfrentado, en distinta forma, el desafío de modernizar, transformar y/o crear sistemas de inteligencia orientados a satisfacer las necesidades de los procesos decisionales. No obstante ello, tal proceso enfrenta obstáculos políticos, económicos y, en especial, conceptuales para establecer el sistema de inteligencia más adecuado a cada país. En el presente artículo, se plantean las características de estos sistemas, a partir de una premisa obvia, como es el hecho de que cada país debe generar un sistema según sus propias características, el cual debe ser coherente con sus intereses, objetivos y los recursos existentes bajo un criterio de consolidación democrática, donde la inteligencia es un medio que opera bajo estrictos controles políticos y legales, pero cuya resultante se orienta a ser un insumo importante, entre otros, del proceso decisional del conductor político. Descargar |